Los castillos de la Tierra de Pinares

Tierra de Pinares fue escenario de importantes acontecimientos históricos. De su posición estratégica dentro del reino de Castilla quedan infinidad de ejemplos, magníficos castillos que han llegado hasta nuestros días, a veces en un excepcional estado de conservación, otras, lamentablemente, casi en ruinas o tan reformados que apenas se parecen a lo que antaño fueron.

Comenzamos este apasionante viaje en la vertiente segoviana de la comarca. En ella descubrimos el castillo de los Duques de Alburquerque, en Cuéllar. La mayor parte de su construcción se desarrolló entre los siglos XV y XVI y de él destacan los elementos mudéjares de una de sus fachadas y el patio de armas, de estilo renacentista.

Más al sur nos topamos con Turégano y su castillo, cuya estructura actual es del siglo XV, aunque sus orígenes son mucho anteriores. En su interior, la iglesia de San Miguel. Y en Fuentidueña las ruinas del antiguo recinto amurallado apenas llegan a dar idea del esplendor y el tamaño de su castillo, del siglo XII.

Para conocer mejor todos estos castillos existe una ruta que discurre entre Cuéllar y Turégano y que pasa, además de por Fuentidueña por otros pueblos que en su momento también tuvieron fortificaciones, aunque hoy prácticamente estén desaparecidas, como Membibre de la Hoz, Laguna de Contreras, Cuevas de Provanco o San Miguel de Bernuy.

Mención aparte merece por su belleza, su estado de conservación y su estilo particular, el castillo de Coca, una auténtica joya que hay que visitar.

En cuanto a la parte vallisoletana de Tierra de Pinares, cabe destacar el castillo de la Mota, en Medina del Campo. Un magnífico edificio que tuvo su época de esplendor durante el reinado de los Reyes Católicos y que se conserva de una manera fabulosa.

Y en Íscar encontramos otro fantástico castillo. Construcción del siglo XIII, al menos la parte más antigua que se conserva, y reformada en los siglos XV y XVI. Y la siguiente parada es Olmedo, para disfrutar de su recinto amurallado, que nos traslada a la Edad Media con sus torreones y sus puertas de acceso.

Tierra de Pinares es tierra de castillos y fortalezas; de historia, de batallas y de conquistas de las que aún nos quedan hermosos testigos.