La Trashumancia: descubre su historia

La trashumancia en Segovia es el traslado de ovejas durante el invierno, desde el norte hasta el sur donde el clima es más cálido. Las ovejas que se pastorean son las de raza merina, que son reconocidas por su lana de calidad, que es naturalmente fina. España es considerada el principal hábitat de esta raza de ovejas, que también se caracterizan por ser adaptables a distintas condiciones ambientales.

A las ovejas merinas se les pastorea por las vías pecuarias, una extensión de terreno de más de treinta mil kilómetros, divididas en cuatro sectores: Cordeles, Cañadas, Coladas y Veredas. Hay unas cañadas, conocidas como “Cañadas Reales” históricamente famosas al ser reguladas en el siglo XIII por el Rey Alfonso X.

Había una asociación que se encargaba de organizar trashumancias, compuesta por numerosos pastores de la comunidad de León y Castilla, y se les llamaba el Concejo de la Mesta, fundada también en el siglo XIII de la mano del Rey Alfonso X, duró hasta 1836.

Parte de la trashumancia es el esquilado de las ovejas, que no es más que la remoción de la lana de las ovejas que ha crecido durante los meses de primavera. La oveja suele quedar totalmente sin lana, se usan unas tijeras específicas para la actividad, y quien la realiza se llama esquilador, que es un individuo de gran técnica a la hora de realizar esto. Segovia gozó de gran prestigio y fama por la lana que salía de ese sitio, poseyendo calidad de exportación. Los sitios donde se llevaban a cabo esquilados se llamaban esquileos, con el de Cabanillas siendo el único existente hoy día.

Después de finalizar el esquilado, se debe realizar un proceso de lavado de la lana, para luego proceder a hilarla, esto era considerado importantísimo ya que el lavado reducía el peso del vellón (pieza de cuero curtida con lana de ), facilitando su exportación, llegando a disminuir su peso inclusive a la mitad del original. En Segovia aún quedan 12 lavaderos de lana que se pueden observar.