El espacio natural

Si hay algo de lo que puede presumir Tierra de Pinares es de contar con espacios naturales maravillosos donde se puede disfrutar plenamente del contacto con ecosistemas de una riqueza faunística y vegetal increíbles.

pinosEn Tierra de Pinares la actividad humana y la urbanización han sabido desarrollarse dentro del respeto hacia los recursos que nos ofrece la tierra. Por ello el ecoturismo encuentra en esta zona un lugar propicio y fascinante en el que desarrollarse, aunque lamentablemente no sea tan conocida como debería.

Situada dentro de la cuenca del río Duero, la comarca presenta diferentes paisajes. No hay que olvidar que hablamos de un territorio amplio. Si dirigimos nuestros pasos hacia el norte nos encontraremos con zonas de páramos calizos, de cerros chatos en su parte superior que acompañan el discurrir del río Cega.

Pero siguiendo el río en su camino hacia la zona central de Tierra de Pinares nos encontramos un paisaje distinto. Un paisaje de bosques de pinos piñoneros y resineros que han sido una de las fuentes de riqueza de la zona durante siglos. Y entre ellos, pequeñas charcas que se han convertido en hogar de infinidad de aves y que son lugares perfectos para la observación de estos animales en su hábitat natural. Un poco más al sur, cerros de alturas algo más pronunciadas.

Con esta variedad paisajística y natural no es de extrañar que Tierra de Pinares ofrezca un buen número de rutas para los amantes del senderismo. Rutas que surcan la comarca y que muestran a los visitantes toda su riqueza.

En la zona vallisoletana destaca la Senda el Negral, un camino circular en el que se cruzan bosques de pinos, zonas de dunas y se llega a los restos de un antiguo monasterio cisterciense. De la parte segoviana una de las rutas más bellas es la de los Palomares, surcada de lagunas, pilones, robles y bañada por el río Duratón. Son solo dos ejemplos, pero las posibilidades de admirar la belleza de Tierra de Pinares haciendo rutas senderistas o cicloturistas es muy variada.