Chañe es un municipio castellano pequeño, tranquilo, con algunos rincones interesantes…y muy desconocido. En eso no se diferencia de muchas otras localidades de Castilla y León. Si se distingue en que realmente merece la pena hacer una parada en el camino para dar un pequeño paseo por él, conocer lo que tiene por ofrecer al visitante y, además, disfrutar de la amabilidad de sus gentes y probar la exquisita gastronomía segoviana.

Situado en la comarca de El Carracillo, Chañe no llega a los mil habitantes. Tiene apenas 35 km2, pero está situado en un enclave privilegiado, a solo 60 kilómetros de Segovia capital y muy cerca de las localidades históricas de Cuéllar e Íscar.

Pero este municipio también tiene puntos de interés propio, de hecho su historia es larga. La creación de Chañe se puede datar en el siglo XIII, dentro de las campañas de repoblación emprendidas en la comarca. Pero ya mucho antes había pobladores en este lugar. De hecho, Chañe está declarado zona de protección arqueológica, ya que en sus tierras se han encontrado diversos yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce, así como de pueblos celtíberos y de la época romana.

Parada obligada para el visitante es la iglesia de San Benito Abad modesta pero hermosa. Un templo con tres naves cuyas obras finalizaron en el siglo XVIII. La ermita de la Virgen de los Remedios y la del Cristo de la Agonía completan el patrimonio arquitectónico religioso de este pueblo.

Los alrededores del pueblo merecen también una visita. Chañe es tierra de pinares, de cañadas y de lagunas. La laguna del Santo Cristo y la laguna Redonda, por un lado, y por otro el río Malucas y el arroyo del Ternillo, entre los que se encuentra Chañe, ofrecen al visitante rincones perfectos para disfrutar de la naturaleza y relajarse.

Quizá no sea de los pueblos más conocidos de Castilla y León, ni siquiera de Segovia, pero Chañe, merece una visita.

Chañe se encuentra en un lugar privilegiado, ya que desde este pueblo se pueden hacer fantásticas excursiones a localidades muy relevantes en la historia y con unos atractivos innegables.

Así, a pocos kilómetros de Chañe encontramos tres pueblos que merecen una visita por su elevado interés histórico y artístico. Vamos a hacer una breve mención de cada uno de ellos:

Cuéllar: visitar esta localidad es como realizar un viaje al pasado. Una villa medieval que aún conserva todo su sabor añejo. De ella merece la pena visitar el castillo de los duques de Alburquerque, un magnífico edificio que ya aparece documentado en el año 1306.

¿Qué más se puede visitar? Las murallas, de las más importantes de Castilla y León; la iglesia de San Martín, con sus tres naves; la puerta de San Basilio y la de San Andrés o el Parque Arqueológico de San Esteban, entre otros muchos lugares de interés.

Íscar: otra localidad que bien merece una visita. De ella podemos destacar un magnífico castillo, levantado en un cerro desde el que se domina el pueblo y kilómetros de pinares de lo rodean. Un edificio que aún conserva partes del siglo XIII, aunque buena parte de lo que hoy conocemos se debe a las obras de mejora y ampliación que en él se realizaron en el siglo XV.

Otro lugar para disfrutar es el Museo Marienma, célebre bailarina y coreógrafa cuya familia era de este municipio. La artista cedió una colección de 150 trajes que utilizó en sus representaciones, además de castañuelas, figurines y todo tipo de objetos personales y premios. Todo un homenaje a la danza española.

Olmedo: aquí espera al visitante un lugar de cuento, el Parque Temático del Mudéjar de Castilla y León. Un recinto en el que se pueden contemplar bellísimas maquetas, en realidad réplicas a escala perfectas, de diversos monumentos de la comunidad, desde el castillo de la Mota al de Coca, desde la iglesia de San Miguel de Olmedo a la de San Juan Bautista en Fresno el Nuevo.

La provincia de Segovia esconde muchísimas maravillas en cuanto a naturaleza, historia, arte y arquitectura. Pero la verdad es que la gastronomía segoviana no se queda muy atrás que digamos. La comida de Segovia es famosa y reconocida a nivel nacional e internacional, y en este artículo te presentaremos lo mejor de ella.

cochinillo-de-segoviaVamos a comenzar con la llamada joya de la corona, el platillo que puso a esta región en el mapa culinario: el cochinillo de Segovia. Aprovechando las condiciones favorables para la ganadería que ofrece la región, nació la cría de lechones para preparar este delicioso alimento. Para cocinarlo, se utiliza un horno de leña. El cochinillo se hizo famoso en el Mesón de Cándido, un restaurante que abrió en el Siglo XVII y que sigue vigente hasta el día de hoy como un componente indispensable en la vida de la capital de la provincia.

Otra comida tradicional de Segovia son los chorizos de Cantimpalos, los cuales se han convertido en un producto de exportación por su exquisito sabor. La elaboración del chorizo conlleva un proceso artesanal, el cual da como resultado un producto de alta calidad que viene desde hace inicios del Siglo XX. Tal como su nombre lo indica, este chorizo se prepara en el pequeño poblado que lleva el mismo nombre.

Pero si eres más bien alguien que le gustan los postres y los sabores dulces, entonces el ponche segoviano es el adecuado para ti. Podemos decir que el ponche es una especie de pastel que se prepara con harina, huevos, azúcar. Una vez hecho el pan, se le rellena de crema pastelera y se le cubre con azúcar glass. Este delicioso postre lo puedes encontrar a lo largo de la provincia, debido a que es bastante popular, por lo que no hay excusa para no probarlo.

Para darle difusión a la rica gastronomía segoviana, se realizan a lo largo del año varios festivales, entre los cuales destacan la Feria del Chorizo en el pueblo de Cantimpalos, un concurso de tapas a nivel municipal, la Feria del Vino Segoviano en Sepúlveda. Sin duda es una prioridad para la provincia exaltar lo magnífico de su cocina.

¿Se te antojó la comida segoviana? Estamos seguros de que sí, por lo que estás más que invitado para deleitar tu paladar con toda la riquísima variedad de alimentos que encontrarás en esta provincia española, la cual tiene para todos los gustos.

El municipio de Chañe se enmarca en la provincia de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, la pequeña localidad pertenece a la comarca de El Carracillo y se encuentra perteneciente a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar, integrado en el Sexmo de La Mata. Este pueblo segoviano posee, según datos de población, 904 habitantes al inicio del año 2014, lo que ha hecho que la población activa se hay visto aumentada, sobre todo por la población inmigrante.

La historia de la poblacion está datada en 1247, con la antigua grafia de Channe, antigua forma de escritura del Castellano antes de la contracción de la eñe. Existe un escudo en la Plaza Mayor del siglo XVI y que perteneció a Don Diego de Corral y Valdés, hijo de los fundadores de la Capilla de Los Corrales de la Iglesia de la Magdalena de Valladolid. En el Patrimonio cultural del municipio cabe destacar la Iglesia de Chañe, la cual se ha convertido en el monumento más emblemático de la localidad y que fue reformada hace 50 años y que dista sobremanera del aspecto que tuvo en el iglesia chañesiglo XVIII, y es que fue en el año 1710 cuando están documentados las primeras obras de este templo, asentado, seguramente sobre algún santuario medieval. La parroquia es una construcción de tres naves de pilar simple y compuesto rematada en el crucero con una cúpula sobre pechinas, con prebisterio y alto coro en los pies del edificio. La Iglesia conserva cinco retablos de los que resalta el Retablo del Altar Mayor fechado en la primera mitad del siglo XVIII.

Por su parte y hablando del Patrimonio Arqueologico de Chañe podemos ver referenciadas en su Carta Arqueologica 22 yacimientos datados desde el Paleolítico inferior a las etapas Romanas y Visigodas, pasando por la Edad del bronce y yacimientos de los periodos celta y celtibérico.

Las fiestas importantes del Pueblo son cuatro, destacando la Fiesta Grande, las de San Roque del 16 al 18 de agosto, destacamos también la del Corpus y la Semana Santa, y de manera especial la noche de San Juan el 24 de junio con la recogida del cantueso o flores de San Juan.

La inmigracion es un tema escamoso en todo el país, y por supuesto, la inmigracion en Chañe es algo reseñable, puesto que muchos de nuestros vecinos son inmigrantes, y gran parte de ellos están registrados en las listas del censo, es nuestro municipio el que posee el porcentaje más alto de inmigración con un 39,71%, lo que se traduce en personas en 359, estos datos son de 2014 y claro está que en 2015 ha aumentado el número y es que lo bueno es que estamos convirtiendo en nuestra localidad en un nucleo de multiculturalidad ya que son 8 las nacionalidades que aquí conviven. Los españoles van seguidos de la comunidad rumana que con 292 personas son el colectivo extranjero más representado, aunque a veces pasan sucesos aislados como el de los cinco detenidos durante una pelea (la noticia aquí); a su vez son los búlgaros y polacos los siguientes grupos con 36 y 26 personas respectivamente a tener en cuenta de los no nacionales. Tras estos países europeos, son los grupos de sudamericanos los que conviven con nosotros, dos colombianos y un boliviano, al igual que un cubano son los registrados en 2014 en nuestro pueblo El último colectivo que tenemos en Chañe es el africano, y con un vecino senegalés se cumplen los 359 habitantes de nuestra plaza.

El tema es que estamos consiguiendo un buen colectivo multinacional con el que poder dar ejemplo de buena convivencia y respeto por los que tienen que venir a vivir a nuestro país, cosa que en muchas localidades no pasa porque el racismo es un tema demasiado enraizado en nuestro acervo cultural, debemos tratar con respeto al que parece diferente, pero que en realidad no lo es. El ejemplo de Chañe está diseñado para que se siga en toda la nación y que seamos todos un ejemplo de ese respeto por las distintas culturas y religiones que puedan darse en un solo lugar, por muy pequeño que se sea, grano a grano se llena el granero.

En España sobra qué hacer y a dónde ir, desafortunadamente nunca hay tiempo que alcance, por lo que tenemos que elegir bien nuestras visitas. En este artículo vamos a porqué la provincia de Segovia es una visita obligada si andas por tierras ibéricas.

Como en todo buen sitio turístico, tiene que haber para todos los gustos. Si te encanta la naturaleza, tu paso por Segovia te hará feliz, debido a que cuenta con parques naturales que te dejarán boquiabierto con su belleza, tales como Hoces del Riaza, las áreas recreativas “Los Asientos” y “El Chorro de Navafría”, y el parque natural Hoces del Río Duratón, entre otros tantos.

Si tu rollo es más bien la de subirte al coche y pueblear, la provincia de Segovia es el lugar perfecto para hacerlo. Pueblos con los perfiles más diversos te esperan con los brazos abiertos para que los descubras. Comunidades como La Granja de San Idelfonso, La Villa de Cuellar, Ayllón, Villa de Coca, Fontidueña, Villa de Maderuelo, Madriguera, Villacorta, Turégano, Sotosablos, y Villa de Sepúlveda, te llevarán desde la época romana hasta la época medieval, con sus impresionantes edificaciones llenas de historia.

En caso de que tu visita a Segovia tenga un perfil más bien cultural e histórica, te llevarás una muy grata sorpresa como la de los trabajadores de ciertos gremios. Entre castillos, ermitas, iglesias y monasterios, tu hambre por arquitectura de época quedará satisfecha por completo. Sobresalen el Palacio Real de la Granja, el Palacio de Río Frío, la Iglesia de Villacastín, el Monasterio de la Hoz, la Ermita de San Frutos, y la Cueva de Enebralejos.

Pero que todo esto no te haga perder de vista que la capital de la provincia, que lleva el mismo nombre, también tiene mucho que ofrecer. La atracción principal es el majestuoso Acueducto de Segovia, el cual fue construido por los romanos. También está el Alcázar de Segovia, el cual es una joya de la arquitectura por su belleza y estructura única en forma de buque. Ahora que si quieres vivir la parte urbana, entonces tienes que visitar la Calle Real, que es donde se concentra la actividad comercial de la ciudad.

Así que aquí lo tienes, te hemos presentado una Segovia para todos los gustos, desde lo natural, pasando por lo cultural, lo histórico, hasta lo urbano. ¿Qué es lo que se te antoja hacer? Esta provincia lo tiene todo, por lo que tienes que visitarla en cuanto tengas oportunidad.

Pasa muy seguido que cuando escuchamos hablar de un país siempre pensamos en los sitios más populares y conocidos. En el caso de España, los reflectores se los llevan lugares como Madrid, Barcelona, o incluso playas como Ibiza.

Pero desde luego existen otros lugares que engloban un cúmulo impresionante de cultura, historia y arquitectura que dejarán sorprendido a cualquiera. Uno de esos lugares es la provincia de Segovia, la cual está ubicada en el centro de España, muy cerca de Madrid, la capital del país.

Segovia forma parte de la comunidad autónoma de Castilla y León, y sin duda es una de sus máximas joyas. En cuanto a extensión territorial, es una de las más pequeñas, pero cuenta con grandes atractivos turísticos, como lo son el longevo Acueducto de Segovia, el espectacular Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, la majestuosa Catedral de Santa María de Segovia, el imponente Alcázar de Segovia, y el antiquísimo monasterio de Santa María la Real, entre muchos otros lugares que han alcanzado la categoría de bienes de interés cultural.

Otro gran atractivo de la provincia de Segovia es su gastronomía, la cual se beneficia mucho de la actividad ganadera que se lleva a cabo en la provincia. Fruto de ella es el platillo que distingue a la región: el cochinillo de Segovia, el cual es resultado de una minuciosa labor por parte de los ganaderos locales, quienes siguen un proceso casi artesanal para criar a los lechones que son utilizados para cocinar el delicioso platillo.

chorizos de CantimpalosSi hablamos de la comida nativa de Segovia, tampoco podemos dejar de mencionar los tradicionales chorizos de Cantimpalos, los cuales ya son parte de la identidad misma de la región, al grado de contar con una feria para promocionarlo, la cual se celebra a finales de abril.

Una particularidad de Segovia es que es una provincia muy poco poblada, pero lo cual invita al viajero a conocer sus múltiples pueblos, cada uno con sus tradiciones y encantos en particular, convirtiendo así a la provincia en un atractivo para quienes buscan un poco de aventura por carretera.

La ubicación privilegiada de Segovia nos ofrece la posibilidad de conocerla si estamos por el rumbo de Madrid, por lo que consideramos que no existe pretexto alguno para no llegar y empaparse de la vida y costumbres de este maravilloso sitio, el cual está creciendo y tomando una relevancia cada vez mayor en el mapa turístico de España.

Como buen pueblo segoviano, en invierno aquí hace frio, pero no frio, sino FRIO, con mayusculas y con las letras bien remarcadas, solo el salir a la calle supone un esfuerzo para nuestros vecinos y es que los chañeros estamos acostumbrados al frio de la altitud que nos confiere nuestra meseta, los 767 metros sobre el nivel del mar que tenemos hace que seamos una buena zona para que se ceben con nosotros las bajas temperaturas, lo bueno que tenemos es que se compensa con ver nuestra campiña levantandose con el rocio congelado y por supuesto estar tan cerca de Segovia, a Acueducto segoviaunos 60 kilometros pues confiere un sitio tranquilo para quedarse y poder admirar una de las ciudades elegidas como uno de los 24 destinos de todo el mundo que visitar en invierno, en un web americana en la que equipara la capital segoviana con New york, Viena, Paris, Estocolmo y con lugares tan dispares como la catarata de los dioses en Islandia, el Parque de Yosemite en Estados Unidos o el Castillo de Neuschwanstein alemán. Y es que Segovia es un destino a visitar no solo en verano, cuando el tiempo es mas amable y se puede tener una vision mas clara por la luz del famosos acueducto, pero lo mejor que tiene Segovia en invierno es que la cubre un aura de misterio y los arcos del acueducto pueden cubrirse de nieve, son un espectaculo digno de ver como cualquiera de los monumentos segovianos de la ciudad.