A lo largo de la historia, la provincia de Segovia le ha regalado al mundo gente que ha trascendido por sus grandes aportaciones a la ciencia y a las artes. Pero como por razones de espacio es imposible hablar de todos, nos enfocaremos en un par que tuvieron vidas muy diferentes entre sí: Antón Bermúdez y Juan de Borbón.

Tal vez el nombre de Antón Bermúdez no figura en clases de historia universal, ni tiene monumentos por doquier, pero el tiempo le ha guardado un lugar bastante especial. A diferencia de lo que es hoy en día, el viajar y vivir en el continente americano era toda una odisea hace algunos siglos, y en lo que hoy es la ciudad de Buenos Aires, en la capital de Argentina, quedó para la posteridad el nombre de este ilustre segoviano.

Con la intención de tener acceso al océano Atlántico, los reyes de España le encomendaron al conquistador Juan de Garay fundar por segunda ocasión el poblado de Buenos Aires. Junto con Garay viajaron diez Cerrajeros Valencia economicos, entre los cuales estaba Bermúdez, quien pasó a formar parte de los llamados “primeros vecinos” de la hoy capital de Argentina. La promesa de la corona española fue la de darle linaje y tierras a estos aventureros, quienes sin siquiera sospecharlo, fundaron una de las urbes más importantes del planeta.

Nuestro segundo segoviano ilustre es alguien de mucha mayor fama y que tuvo la oportunidad de ser más conocido aún, pero renunció al poder a favor de alguien más. En la turbulenta época de la Guerra Civil Española y la dictadura de Francisco Franco, el trono español le correspondía a Juan de Borbón, por la renuncia de sus dos Cerrajeros Valencia 24 horas. Juan de Borbón tuvo una relación complicada con el “Caudillo de España”, pero en 1977 llegó a un acuerdo con él, dentro del cual cedió su derecho a gobernar a favor de su hijo Juan Carlos, quien fue rey de España hasta el año 2014, cuando abdicó a favor de su hijo Felipe IV.

A pesar de que nunca fue rey de España de manera formal, muchos lo reconocen como tal, pero de lo que no queda duda alguna es que fue una figura trascendental en la España del Siglo XX.

La existencia y obra en vida de estos dos segovianos ponen a la provincia española en el mapa del mundo, y es testimonio de cómo sus hijos ilustres han trascendido al tiempo.