Tierra de Pinares es una extensa comarca dentro de Castilla y León que tiene territorio en tres provincias. Comprende, por un lado, una amplia zona del norte de Segovia; por otra ocupa una vasta extensión del sur de Valladolid y, en menor media, una zona del este de la provincia de Ávila.

Una comarca de espacios naturales increíbles y de pueblos llenos de historia en los que se pueden contemplar magníficos castillos, palacios centenarios y construcciones religiosas de diversas épocas.

De la zona segoviana destaca, muy por encima de otras localidades, Cuéllar. Una maravillosa villa con numerosos edificios que merecen una visita, desde el imponente castillo de Alburquerque a sus casas solariegas, sus palacetes o los ejemplos de arquitectura mudéjar, única en su comunidad.

Zarzuela del Pinar, Turégano, Cantalejo, Fuentidueña o San Miguel de Bernuy son otros pueblos destacados de la provincia de Segovia en los que el visitante encontrará restos de antiguas fortificaciones y paisajes fascinantes en los que perderse.

En cuanto a la comarca vallisoletana de Tierra de Pinares, destaca Medina del Campo, con su bello castillo y otros edificios históricos, como la casa en la que murió Isabel la Católica. En Almenara de Adaja encontramos una hermosa villa romana y en Olmedo, además de su recinto amurallado, un parque temático dedicado al arte mudéjar. Todo ello sin olvidar que aquí encontraremos el Palacio del literario Caballero de Olmedo.

Íscar, con su castillo y Pedrajas de San Esteban con sus interminables bosques de pinos piñoneros son también localidades destacadas de Tierra de Pinares en la zona vallisoletana.

Son solo algunos pueblos destacados de esta bella comarca, pero lo cierto es que en cualquiera de los que la forman el viajero encontrará bellos edificios, plazas llenas de encanto, callejuelas que le trasportarán directamente a otras épocas y, sobre todo, gentes amables y orgullosas dispuestas a mostrar al visitante todos los encantos de una tierra maravillosa.

Tierra de Pinares fue escenario de importantes acontecimientos históricos. De su posición estratégica dentro del reino de Castilla quedan infinidad de ejemplos, magníficos castillos que han llegado hasta nuestros días, a veces en un excepcional estado de conservación, otras, lamentablemente, casi en ruinas o tan reformados que apenas se parecen a lo que antaño fueron.

Comenzamos este apasionante viaje en la vertiente segoviana de la comarca. En ella descubrimos el castillo de los Duques de Alburquerque, en Cuéllar. La mayor parte de su construcción se desarrolló entre los siglos XV y XVI y de él destacan los elementos mudéjares de una de sus fachadas y el patio de armas, de estilo renacentista.

Más al sur nos topamos con Turégano y su castillo, cuya estructura actual es del siglo XV, aunque sus orígenes son mucho anteriores. En su interior, la iglesia de San Miguel. Y en Fuentidueña las ruinas del antiguo recinto amurallado apenas llegan a dar idea del esplendor y el tamaño de su castillo, del siglo XII.

Para conocer mejor todos estos castillos existe una ruta que discurre entre Cuéllar y Turégano y que pasa, además de por Fuentidueña por otros pueblos que en su momento también tuvieron fortificaciones, aunque hoy prácticamente estén desaparecidas, como Membibre de la Hoz, Laguna de Contreras, Cuevas de Provanco o San Miguel de Bernuy.

Mención aparte merece por su belleza, su estado de conservación y su estilo particular, el castillo de Coca, una auténtica joya que hay que visitar.

En cuanto a la parte vallisoletana de Tierra de Pinares, cabe destacar el castillo de la Mota, en Medina del Campo. Un magnífico edificio que tuvo su época de esplendor durante el reinado de los Reyes Católicos y que se conserva de una manera fabulosa.

Y en Íscar encontramos otro fantástico castillo. Construcción del siglo XIII, al menos la parte más antigua que se conserva, y reformada en los siglos XV y XVI. Y la siguiente parada es Olmedo, para disfrutar de su recinto amurallado, que nos traslada a la Edad Media con sus torreones y sus puertas de acceso.

Tierra de Pinares es tierra de castillos y fortalezas; de historia, de batallas y de conquistas de las que aún nos quedan hermosos testigos.

La trashumancia en Segovia es el traslado de ovejas durante el invierno, desde el norte hasta el sur donde el clima es más cálido. Las ovejas que se pastorean son las de raza merina, que son reconocidas por su lana de calidad, que es naturalmente fina. España es considerada el principal hábitat de esta raza de ovejas, que también se caracterizan por ser adaptables a distintas condiciones ambientales.

A las ovejas merinas se les pastorea por las vías pecuarias, una extensión de terreno de más de treinta mil kilómetros, divididas en cuatro sectores: Cordeles, Cañadas, Coladas y Veredas. Hay unas cañadas, conocidas como “Cañadas Reales” históricamente famosas al ser reguladas en el siglo XIII por el Rey Alfonso X.

Había una asociación que se encargaba de organizar trashumancias, compuesta por numerosos pastores de la comunidad de León y Castilla, y se les llamaba el Concejo de la Mesta, fundada también en el siglo XIII de la mano del Rey Alfonso X, duró hasta 1836.

Parte de la trashumancia es el esquilado de las ovejas, que no es más que la remoción de la lana de las ovejas que ha crecido durante los meses de primavera. La oveja suele quedar totalmente sin lana, se usan unas tijeras específicas para la actividad, y quien la realiza se llama esquilador, que es un individuo de gran técnica a la hora de realizar esto. Segovia gozó de gran prestigio y fama por la lana que salía de ese sitio, poseyendo calidad de exportación. Los sitios donde se llevaban a cabo esquilados se llamaban esquileos, con el de Cabanillas siendo el único existente hoy día.

Después de finalizar el esquilado, se debe realizar un proceso de lavado de la lana, para luego proceder a hilarla, esto era considerado importantísimo ya que el lavado reducía el peso del vellón (pieza de cuero curtida con lana de ), facilitando su exportación, llegando a disminuir su peso inclusive a la mitad del original. En Segovia aún quedan 12 lavaderos de lana que se pueden observar.

Como todo lugar, Chañe cuenta con un gran patrimonio natural  basado en una hermosa naturaleza rica en fauna y flora, cascadas, entre otras, monumentos eclesiásticos de la antigüedad, y particulares tradiciones del lugar, el cual es la herencia cultural creada poco a poco desde hace muchos años, y por esta importante razón llega a ser un gran patrimonio para la Provincia. Este patrimonio se encuentra formado por la iglesia de este pueblo la cual está constituida desde el siglo XVIII, pero por supuesto debido a su valiosa estructura y tiempo de creación ha sido restructurada.

También se encuentran las pegueras la cual es una de las riquezas más características de este municipio, en la que mediante su quema se obtiene el material necesario para la impermeabilización de las cubas de vino. Por otra parte encontramos su Arqueología la cual es de gran importancia ya que en esta misma provincia donde se encuentra Chañe se ha pronunciado de protección arqueológica por el descubrimiento de grandes cantidades de yacimientos de la Edad del Bronce, y por último pero no menos importante se encuentran las Ermitas de San Antonio y la del Santo Cristo de gran valor también para esta hermosa provincia.

Por todo este patrimonio lleno de encantadoras creaciones desde la antigüedad hasta la actualidad, su hermosa naturaleza, y muchísimas otras particularidades del lugar, vale la pena visitarlo y conocer cada rincón de este encantador y acogedor pueblo, para disfrutar de una amable estadía y disfrutar cada día del fascinante aire fresco que embarga el lugar, ideal para conocerlo en familia y disfrutar junto a todos tus seres querido cada uno de los acogedores sitios que este pueblo tiene para ti.

No te quedes sin conocer la hermosa población de Chañe, ven y disfruta de todo lo que tiene para ti y tu familia, disfruta plenamente de la naturaleza, conoce nuevas tradiciones, realiza divertidos paseos en bicicleta y a caballo para que te deslumbres con los hermosos árboles que te encontrarás y con las encantadoras aves que vuelan por todo el paisaje.

Segovia, conocida como “La Ciudad del Acueducto” contiene una maravillosa variedad de bares de tapeo para que sus numerosos estudiantes universitarios puedan disfrutar de sus fines de semana.

Por lo general, ser un estudiante universitario significa tener un presupuesto apretado, esto conlleva a ser creativo y flexible en cuanto al disfrute. Afortunadamente, en Segovia se encuentran muchos sitios ocultos donde disfrutar de cervezas, vinos y tapas, digno de una ciudad que es patrimonio de la humanidad.

El Sitio

Este sitio es imposible de perderse, ya que se encuentra en la reconocida calle de bares de la ciudad (Calle Infanta Isabel, 9), a pocos metros del casco histórico de Segovia, bastante cercano a la Catedral y plaza mayor. Aquí siempre habrá un movido y alegre ambiente, no es de extrañarse ya que las tapas son una pasada, puesto que son abundantes y deliciosas, la mayoría de los estudiantes de Segovia reconocen a este sitio y lo tienen en un pedestal.

José María

Se ubica al lado de la plaza mayor (Cronista Lecea, 11) y sirve un cochinillo que le ha dado un reconocimiento enorme en la cultura urbana de Segovia. El toque moderno de la decoración va acorde con su reinterpretación de la cocina castellana. ¿Te suena familiar el vino Pago de Carraovejas? Si no, debes asistir a José María para probarlo ya que lo sirven de manera exclusiva, y vale la pena totalmente, es exquisito, todo esto sin mencionar la magnífica presentación de las tapas de este sitio.

Santana

¡Qué pedazo de sitio! No solo ofrece lo mejor en tapas y tragos, sino que además ofrecen conciertos en algunas ocasiones. Se encuentra en la calle de los bares y siempre lo verás con una multitud de personas pasándosela increíble.

La Tasquina

Quizás el bar más refinado a nivel de vinos, con una amplia variedad de tintos y blancos que puedes degustar en su privilegiada localización (Calle Valdeláguila, 3), está junto a la Plaza Mayor, cabe destacar que las tapas son asombrosamente deliciosas. En la temporada de verano montan una terraza con barriles para disfrutar de los deliciosos vinos que ofrecen.

San Miguel

El mejor en cuanto a su economía. Sus tapas son abundantes y generosas, acompañadas de vinos deliciosos, todo a precios bastante asequibles. Este sitio que se encuentra adyacente a la Plaza Mayor (Calle Infanta Isabel, 6) también suele estar repleto de jóvenes, creando un ambiente fresco y juvenil para disfrutar.

Si hay algo de lo que puede presumir Tierra de Pinares es de contar con espacios naturales maravillosos donde se puede disfrutar plenamente del contacto con ecosistemas de una riqueza faunística y vegetal increíbles.

pinosEn Tierra de Pinares la actividad humana y la urbanización han sabido desarrollarse dentro del respeto hacia los recursos que nos ofrece la tierra. Por ello el ecoturismo encuentra en esta zona un lugar propicio y fascinante en el que desarrollarse, aunque lamentablemente no sea tan conocida como debería.

Situada dentro de la cuenca del río Duero, la comarca presenta diferentes paisajes. No hay que olvidar que hablamos de un territorio amplio. Si dirigimos nuestros pasos hacia el norte nos encontraremos con zonas de páramos calizos, de cerros chatos en su parte superior que acompañan el discurrir del río Cega.

Pero siguiendo el río en su camino hacia la zona central de Tierra de Pinares nos encontramos un paisaje distinto. Un paisaje de bosques de pinos piñoneros y resineros que han sido una de las fuentes de riqueza de la zona durante siglos. Y entre ellos, pequeñas charcas que se han convertido en hogar de infinidad de aves y que son lugares perfectos para la observación de estos animales en su hábitat natural. Un poco más al sur, cerros de alturas algo más pronunciadas.

Con esta variedad paisajística y natural no es de extrañar que Tierra de Pinares ofrezca un buen número de rutas para los amantes del senderismo. Rutas que surcan la comarca y que muestran a los visitantes toda su riqueza.

En la zona vallisoletana destaca la Senda el Negral, un camino circular en el que se cruzan bosques de pinos, zonas de dunas y se llega a los restos de un antiguo monasterio cisterciense. De la parte segoviana una de las rutas más bellas es la de los Palomares, surcada de lagunas, pilones, robles y bañada por el río Duratón. Son solo dos ejemplos, pero las posibilidades de admirar la belleza de Tierra de Pinares haciendo rutas senderistas o cicloturistas es muy variada.

La provincia de Segovia es rica en industria metalúrgica así como también destaca por sus edificios, máquinas y construcciones por lo que si viaja a esta ciudad no olvide visitar los diferentes lugares como molinos, fábricas de resina, tejeras, aserraderos…etc. Pudiendo destacar la fábrica de vidrio de La Granja, el Esquileo de Cabanillas del Monte…etc.

Segovia también destaca por su turismo religioso y monumental con numerosos templos, castillos, catedrales e iglesias. La alcázar se encuentra en Segovia capital, estando abierta al público todos los días del año. Muy destacada también es la catedral de Segovia en la que podrá visitar la torre con una visita guiada. Otros lugares que no le dejará indiferente si visita esta magnífica ciudad son el convento de San Antonio , el monasterio de santa María del Parral , la iglesia de la vera cruz, el convento de las carmelitas, la puerta de San Andrés y la muralla…etc.

Si lo que le gusta es visitar museos Segovia tiene un número bastante completo de museos los cuales visitar como por ejemplo el museo de la academia de artillería, el museo rodera robles, el museo de arte contemporáneo…etc.

Ávila es una ciudad que tampoco se queda atrás en cuanto a turismo de todo tipo, podemos encontrarnos en Ávila una serie de lugares que deberá visitar si viaja a esta ciudad, como por ejemplo la Plaza del Mercado Grande, el Monasterio de Santa Ana y el de Santo Tomás. Destacamos también una serie de maravillosos palacios como el Palacio de los Verdugo, el de Polentinos, el de Núñez Vela y el palacio de Superunda. En cuanto a sinagogas también es muy famosa la sinagoga de los Reyes Católicos y la del Pocillo entre otras. Pero sobre todas las cosas hay que visitar la gran muralla de Ávila, monumento histórico de la ciudad que dota de gran turismo a la misma.

Por supuesto nuestro territorio español está lleno de belleza natural, la cual cubre una alta parte de las regiones que dividen a este maravilloso estado, y lo que lo hace un país altamente productivo en materia de turismo, pero no es solo la naturaleza la que entabla una importantísima estructura turística dentro del territorio sino también nuestra importante historia humana y las diversas culturas que se han establecido en esta fenomenal región, dejándonos a las generaciones contemporáneas y futuras, modalidades culturales, piezas artísticas y estructuras arquitectónicas que han quedado indudablemente como monumentos y patrimonios del estado.

Este es el caso del espléndido castillo de Coca el cual es una de las fortalezas más formidables construidas en el territorio español. Es un castillo de característica puramente militar, establecido como el prototipo de un castillo señorial castellano en el siglo XV.

Rodeado por un hermosísimo prado, el cual en su tiempo sirvió como zona libre para vislumbrar posibles ataques de ejércitos enemigos, los cuales eran detenidos inmediatamente por la majestuosidad de las murallas que rodean al castillo, compuestas por un perímetro de 560 metros, ésta casi impenetrable estructura está compuesta por dos recintos, el recinto exterior, establecido esencialmente para la defensa del perímetro y la composición interior de la estructura y el recinto interior cuya característica principal son las torres estructuradas en las esquinas, para mayor visualización.

La estructura está diseñada en ladrillos y conserva casi todo su esplendor desde el momento de su creación, tiene perfectamente intacta su planta cuadrada superior, con todas las habitaciones que siempre ha poseído y todos sus pisos de igual forma se encuentran intactos, la altura es espectacular y de igual forma se conserva como en el siglo XV.

Algo que caracteriza a este increíble castillo es una mazmorra ubicada en la parte posterior del mismo que solo cuenta con un agujero en el techo, esta modalidad era utilizada para evitar la fuga de sus prisioneros, y es lo que normalmente caracteriza a este castillo como una estructura militar de alto poder en su tiempo, pues no posee signos de haber sido fuertemente afectado por batallas.

Había sido cedido al Ministerio de Agricultura, pero en la actualidad pertenece a los Duques de Alba.