Casla es un municipio de Segovia a tan sólo 50 km de la capital cuya comunidad autónoma es Castilla y León. Está poblada  aproximadamente al rededor de unos 160 habitantes con una extensión de unos 17 km cuadrados.

Se trata de una ciudad muy interesante geográficamente puesto que en el sur podemos encontrar relieves de todo tipo así como en el norte muchos llanos. Como actividad económica podemos destacar tanto la industria dedicada a los metales,construcción y materiales  como la dedicada a la alimentación (especialmente la ganadería), sus embutidos, matanza y caldereta son unos productos bastante característicos del lugar y esto se debe a que la principal carne que ofertan es el cerdo criado en las mejores zonas destacadas por sus inmensas extensiones donde el animal tiene plena libertad para su crianza, pero no sólo destacan por su fantástica carne, en cuanto al pescado podemos decir que tienen las mejores truchas de toda España derivadas de los ríos que pasan por Segovia. Tampoco podemos olvidarnos del vino elaborado con uvas propias de la ciudad y reconocido  nacionalmente.

A esta ciudad acuden numerosos visitantes y turistas al año y es que es uno de los territorios que forman parte del camino de Santiago debido a su inmensa riqueza turística. Uno de los lugares más visitados de la ciudad es el acueducto romano de Segovia que fue declarado patrimonio de la humanidad en 1985.

La patrona de los Casliegos, llamando así a los nacientes de Casla, es la Virgen de la Estrella ,como tradición todos los años celebran en el municipio una fiesta tanto religiosa como recreativa muy divertida apta para todas las edades , desde misas y procesiones hasta diferentes juegos y deportes para los más jóvenes ,una fiesta de la espuma, hasta subasta de objetos que se donan a la Virgen como ofrenda, y por supuesto una magnífica velada con música y baile

Cada rincón de nuestra España tiene sus giros propios, sus expresiones a veces curiosas y frases que a veces solo entienden los de la zona. Segovia, por supuesto, no es ajena a ello y tiene también su propio vocabulario.

Comenzamos por el saludo. El “majo” o “maja” no puede faltar. Un “que paha majo” o “amos maha” son expresiones de lo más normal. Ahora bien, la cosa cambia, y mucho, si escucháis que os llaman “papón”, no os están llamando bonitos precisamente… pensad lo peor. Y si alguien te dice que eres como un “morral y un cerrojo”, te está diciendo que eres un poco cortito de mente.

Eso de hablar del tiempo, sobre todo en tierras frías como esta, también es muy socorrido. Ahora bien, puede sorprenderte que tú, que vienes de zonas más cálidas y no estás acostumbrado a ciertas temperaturas, escuches a un segoviano decir “paece que hace fresquito” cuando tú estás a punto de morir congelado. Y, si realmente hace frío, tal vez escuches que “cae un helazo”… en ese caso es mejor que te plantees no salir a la calle.

Y a la hora de comer… si eres de los que traga sin masticar es posible que te “añusgues” ¿Qué es eso? Atragantarse, simplemente. Y si sobrevives al momento y te quedan marcas de la comida en los alrededores de la boca, mejor que te limpies los “berretes”.

Nos vamos de visita o de recado. Todo buen segoviano habrá escuchado de labios de su madre decir :”anda, hijo, vete ancá de la vecina a por…”. Pues sí, ancá es la abreviatura segoviana para decir “a casa de”. Y en un momento de fastidio el niño, aún a riesgo de llevarse una colleja de su madre, podría haber contestado: ”hay que amolarse”, es decir, que es un fastidio.

Y a todo ello hay que sumar el laísmo y el leísmo de estas tierras, casi una institución en ellas.

Tordesillas, es la pequeña comunidad que se encuentra en Valladolid, España, en esta ciudad se firmó un tratado entre los Reyes Católicos de Castilla y el Rey Juan II de Portugal, donde imaginariamente trazaron una línea para separar los dos reinos y que pudieran establecerse todas las rutas de navegación, para no caer en terrenos ajenos y todo lo que encerraba el no estar delimitados, como naciones  y como reinos.

Así, ni  España interferiría, en las navegaciones de Portugal, ni en las conquistas, ni comercializaciones, y viceversa, Portugal también tendría que respetar este tratado., aunque hubo algunas concesiones irrelevantes, pero poco importantes hasta cierto grado.

Su cercanía con Portugal era meramente geográfica, sin embargo estaban muy delimitadas a partir de este tratado, influiría un cambo para todas las actividades, que generaban los dos países, tanto pesqueras comerciales, etcétera, tenían fija la “raya” que habría de separar a los dos países, además de que en dicho tratado, se estipulaba también que no se permitirían las exploraciones, contrataciones, trabajo de tierras, de ambas partes, en el país que fuese entre ellos, no se permitiría más que solamente, usar las aguas limítrofes de Portugal, para que los navegantes, pudieran salir por aguas Portuguesas, solo para llegar a aguas Americanas.

La marcada influencia que tiene Valladolid de Tordesillas, es muy significativa, encierra lo cultural, el idioma la gastronomía, etcétera, hoy en día no hay los tipos de problemas como en ese entonces, ya que está delimitada toda frontera con Portugal y con África, pero al estar en el centro, Tordesillas tiene gran influencia de estos países.se puede observar gente bilingüe, Portugués-Español, gente que puede trabajar en Tordesillas, pero vivir en Portugal, o viceversa, se mantiene actualmente el comercio entre estos países, y pueden compartir aguas territoriales, para hacer más sana su actividad de pesca.

Ha habido demasiados tratados nuevos, anulando los pasados en 2007, Portugal y España,  inscribieron el ultimo tratado, que fue el Tratado de Idelfonso, que anuló  todos los pasados, y se integró a la UNESCO, declarándolo,  Patrimonio Documental e incluyéndolo finalmente, al Registro de la Memoria Mundial.

Casla es un municipio de la provincia de Segovia que limita con la comunidad de Madrid.

madridSi lo que queremos es visitar Madrid se pueden tomar alguno de los caminos siguientes, bien se puede llegar por la autopista A-1 cuya distancia Casla-Madrid ronda sobre unos 113 km con una duración de 1hora y 20 minutos si se desplaza en coche. Si escoge esta vía tendrá que salir desde el nordeste de Casla concretamente por calle Mayor hacia calle Alta, más tarde tendrá que incorporarse a la E-5/A-1 seguida de la M-30 y la M-500 hasta llegar a Madrid cuya entrada se produce por la calle Ruperto Chapi.

 La otra opción es utilizar la N-110 con una distancia de 124 km y una duración de 1 hora 26 minutos si viaja en coche. En este caso se tendrá que desviar desde Calle Real hacia la N-110 para después incorporarte a la E-5/A-1 para salir por M-50 camino dirección del Aeropuerto Madrid Zaragoza seguidamente habrá que tomar la salida Ajalvir/Daganzo/Paracuellos , posteriormente dirigirse hacia la M-21 en dirección Coslada hasta incorporarse a la M-40, la llegada a Madrid se producirá por la Avenida del Mediterráneo .

 La tercera opción sería utilizar la N-110 y la A-6 en este caso la salida de Casla se encuentra en el suroeste del municipio en Calle Mayor hacia calle San Roque inmediatamente nos incorporaríamos a la N-110 para posteriormente dirigirse en dirección N-603/Madrid hasta incorporarse definitivamente a la A-6 esta carretera está provista de uno o dos peajes, finalmente la entrada en Madrid se produce por la Avenida Puerta de Hierro.

Es imposible visitar cualquier municipio de la provincia de Segovia y ser capaz de resistirse a la exquisita gastronomía de la provincia. Una gastronomía de platos deliciosos, contundentes y variados, bien acompañados de postres que son toda una tentación.

Por su puesto, destacan el cochinillo de la capital y el cordero de Sepúlveda. Ambos asados, en hornos tradicionales, con todo el sabor de los platos de antaño. De hecho, no se puede parar en un mesón castellano y no probar alguno de estos dos manjares, es casi, casi, un delito.

Para fechas frías, y en la provincia de Segovia hay muchas, un buen cocido de judiones de La Granja o con garbanzos de Santa María la Real de Nieva. ¿Dónde comer los mejores cocidos? Realmente casi en cualquier restaurante, pero Pedraza es famosa en este aspecto.

setaEn temporada de setas, se pueden degustar el níscalo (Segovia es zona de pinares) el boletus y el champiñón. Y, cuando llega la matanza, en Segovia se pueden degustar exquisitos embutidos como el célebre chorizo de Cantimpalos o el lomo embuchado, ideales para un tentempié o una buena tapa.

Los más golosos encuentran su perdición en estas tierras. Si en ellas hay que olvidarse de las dietas con sus platos principales, ni qué decir tiene que con los postres se olvida toda idea de perder peso. ¿Quién puede resistirse a un ponche segoviano? Con su corazón de crema y su exterior tostado es, sencillamente, irresistible. Más modestos, pero igual de deliciosos son las rosquillas segovianas, los mantecados de Sepúlveda o la torta de Valsaín.

¿Y vinos? Pues también Segovia tiene buenos vinos, pertenecientes a la denominación de Origen Ribera del Duero. Pero tal vez uno de los más conocidos sea el vino de Rueda.

Si eres de buen comer, Segovia es un excelente lugar para disfrutar del mejor turismo gastronómico. Y no hace falta ir a la capital, casi en cualquier pueblo de la provincia se encuentran excelentes lugares donde dejarse llevar por la gula

Una pregunta que se hace todo visitante de la provincia a causa de la desinformación que hay respecto de las riquezas que tiene para ofrecer, las cuales son muy amplias realmente. En esta preciosa provincia, además de todo lo que su capital tiene para ofrecer, pueden presenciarse parajes naturales increíblemente majestuosos, y también se pueden visitar pueblos pintorescos que hacen a cualquier visitante sentirse realmente compenetrado con la historia de esta provincia segoviana.

Entre los pueblos de esta provincia que deben visitarse sí o sí están los siguientes:

  • Villa Cuéllar: esta conforma el municipio de mayor envergadura de toda la provincia de Segovia, se encuentra atravesada por el impactante río Cega, y está ubicada en el extremo noroeste de la provincia. La villa Cuéllar está repleta de pinares que cubren una amplia parte de su territorio y que sirven para nombrar a la comarca de Tierra de Pinares, donde se encuentra.
  • Villa Sepúlveda: es una villa de rasgos medievales que se encuentra rodeada por dos ríos, el Catilla y el Duratón, tiene un aire y un espíritu totalmente imponente, es simplemente una visita necesaria al pasar unos días por la provincia de Segovia. Cuenta con barrancas y hoces que hacen que esta villa sea conocida como un Conjunto Artístico Histórico.
  • Maderuelo: es una villa que se encuentra adyacente a la villa Ayllón, y también es conjunto artístico-histórico que tiene además un entorno natural que simplemente es majestuoso. Está ubicada encima de una colina que está rodeada a su vez por Linares, el embalse.
  • Villacorta: localidad que entra dentro de los llamados “pueblos rojos” que se presentan en esta provincia en contraposición a los “pueblos negros” que también se han erigido en ella. Esta categorización tiene como origen el uso que se tiene en la construcción de piedras arcillosas, lo cual da a las casas un toque rojizo característico.
  • Sotosalbos: esta población es realmente pequeña y vio su fundación en el sigo doce de nuestra era. En ella se puede apreciar la hermosa Iglesia del Arcángel San Miguel la cual está en todo el centro de este pueblo precioso.

Este majestuoso Castillo,  se encuentra en la comunidad de Coca, en Segovia,  España, una pequeña población que orgullosa muestra todo el encanto de este Castillo, a lo largo y ancho de Coca, siendo construido, en el siglo XV, y no existe mejor representación arquitectónica  como la de este castillo mudéjar  castellano.

cocaUn castillo, realmente magnifico, lleno de belleza y de historia, que nos remonta a tanto historias militares, como románticas, vale la pena mencionar que es uno de los pocos castillos, que no fue construido sobre una loma, sino, por el contrario, sobre una superficie plana, muy raro para la construcciones de castillos, ya que precisamente se construían para evitar el acceso a cualquier intruso, volviéndose, entonces una fortaleza, pero el Castillo de Coca, es algo más que eso, ya que sus torres casi infinitas, dieron seguridad y fortaleza a este castillo, durante las invasiones.

El  Castillo de Coca, fue construido casi en su totalidad en ladrillo rojizo y amarillo, dando, entonces el acabado tan iluminado que presenta hasta la actualidad, un castillo que con tan solo contemplarlo, y observar tan hermosas tonalidades, podemos notar todo el romanticismo que encerró en sus torres y corredizos.

Dentro del Castillo de Coca, podemos observar, cubierto, por una rejilla, ahora de protección, el hoyo de la Mazmorra, que cuenta la historia de Segovia, era utilizado, para arrojar a cuan truhan osara entrar al Castillo, era un hoyo de bastante profundidad, y poca anchura, donde se creía no tenía fin, pero en realidad, era casi un túnel vertical, donde si, había un fondo, y la gente que fuera arrojada ahí, no tenía ninguna escapatoria, moría de la caída, de huesos rotos, y se pudría en su interior, ya que era imposible salir de ahí, con vida. De ahí el dicho, “Ahí te pudras…”

En este castillo, podemos encontrar espléndidas  salas y podemos ser guiados por algún conocedor de la historia del castillo, o guía y maravillarnos con este castillo monumental.

El Castillo de Coca fue declarado en 1928, Monumento Histórico Nacional, y Tesoro Artístico Español, actualmente se ocupa con la  Escuela de Capacitación Forestal.

Chañe es un municipio castellano pequeño, tranquilo, con algunos rincones interesantes…y muy desconocido. En eso no se diferencia de muchas otras localidades de Castilla y León. Si se distingue en que realmente merece la pena hacer una parada en el camino para dar un pequeño paseo por él, conocer lo que tiene por ofrecer al visitante y, además, disfrutar de la amabilidad de sus gentes y probar la exquisita gastronomía segoviana.

Situado en la comarca de El Carracillo, Chañe no llega a los mil habitantes. Tiene apenas 35 km2, pero está situado en un enclave privilegiado, a solo 60 kilómetros de Segovia capital y muy cerca de las localidades históricas de Cuéllar e Íscar.

Pero este municipio también tiene puntos de interés propio, de hecho su historia es larga. La creación de Chañe se puede datar en el siglo XIII, dentro de las campañas de repoblación emprendidas en la comarca. Pero ya mucho antes había pobladores en este lugar. De hecho, Chañe está declarado zona de protección arqueológica, ya que en sus tierras se han encontrado diversos yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce, así como de pueblos celtíberos y de la época romana.

Parada obligada para el visitante es la iglesia de San Benito Abad modesta pero hermosa. Un templo con tres naves cuyas obras finalizaron en el siglo XVIII. La ermita de la Virgen de los Remedios y la del Cristo de la Agonía completan el patrimonio arquitectónico religioso de este pueblo.

Los alrededores del pueblo merecen también una visita. Chañe es tierra de pinares, de cañadas y de lagunas. La laguna del Santo Cristo y la laguna Redonda, por un lado, y por otro el río Malucas y el arroyo del Ternillo, entre los que se encuentra Chañe, ofrecen al visitante rincones perfectos para disfrutar de la naturaleza y relajarse.

Quizá no sea de los pueblos más conocidos de Castilla y León, ni siquiera de Segovia, pero Chañe, merece una visita.