EL MEDIO FÍSICO
Nuestra comarca,
aunque genéricamente se denomina Tierra de Pinares, posee en
realidad una mayor riqueza geográfica y paisajística que
viene determinada por su posición dentro de la Cuenca del Duero,
su notable extensión superficial y la disposición de los materiales
sedimentarios de diversa antigüedad que la componen.
Así, la zona
norte de la comarca presenta un relieve de páramos calizos, correspondientes al periodo Terciario, que se
elevan al norte de la amplia vega del río Cega, formando el paisaje
de cerros amesetados que
podemos encontrar desde Cuéllar a Sacramenia o Cuevas de Provanco.
Este relieve se
ve progresivamente sustituido hacia el Este por las estribaciones
orientales de la Sierra de Pradales y el Macizo de Sepúlveda,
formadas por grandes espesores de caliza que son cortados por el Duratón y sus arroyos tributarios, formando el típico paisaje de
hoces, del que existen muestras en los términos de Fuentidueña,
Cobos de Fuentidueña y San Miguel de Bernuy.
Por su parte,
todo el centro y oeste de la comarca es el que mejor define el paisaje de
la Tierra de Pinares, al presentar una gran extensión de
suelos arenosos correspondientes al Terciario y Cuaternario, por los
que discurre el río Cega, el Pirón y los afluentes de ambos. Estos terrenos han sido utilizados desde
hace siglos para la explotación forestal, centrada en el pino, tanto
piñonero (Pinus pinea), como resinero (Pinus pinaster).
A veces, en zonas puntuales de este amplio "Mar de Pinares" surgen
algunas áreas de gran aptitud agrícola, como la zona del Carracillo.
También hacen acto de presencia, fruto de la deficiente filtración, numerosas lagunas,
charcas
y humedales (especialmente entre Lastras de Cuéllar y Cantalejo) de
gran valor ornitológico por su capacidad para atraer aves acuáticas.
Incluso en la zona sur de este relieve pinariego de escasa pendiente
surgen destacadas elevaciones, como es el caso del macizo paleozoico
de Bernardos-Carbonero, el cual, partiendo de la campiña segoviana,
se prolonga en dirección NE hasta Navalmanzano, Fuentepelayo y
Zarzuela del Pinar, teniendo como cima más destacada en nuestra
comarca el Alto de San Cebrián, vértice geodésico que ofrece hacia
el norte una bella vista panorámica de la Tierra de Pinares.
Finalmente en la
parte
sur de nuestra comarca, teniendo como límite el río Pirón, va desapareciendo
progresivamente el pinar, el cual va dando paso a la campiña
segoviana. Incluso en la zona suroriental, en torno a Aldeasaz y
La Cuesta (municipio de Turégano), comienza a aparecer el relieve en
cuesta, característico del piedemonte de la Cordillera Central.
CAÑADAS,
CORDELES Y VEREDAS
Como en otras
regiones y comarcas de España, en la Tierra de Pinares aún subsisten
multitud de vías pecuarias que, a pesar de encontrarse en desuso en
muchos casos, son testigos de la secular importancia que tuvo el
sector de la ganadería ovina trashumante en nuestra economía. En la
actualidad pueden ser muy útiles para otro cometido, como es la
realización de interesantes recorridos a pie, en bicicleta o a
caballo, teniendo siempre a la naturaleza como hilo conductor,
existiendo para ello en nuestro país diferentes tipos de vías
pecuarias, cada una con
sus respectivas características y anchuras:
-
Cañadas Reales: 90 varas castellanas (75,22 metros)
-
Cordeles: 45 varas castellanas (37,71 metros)
-
Veredas: 25 varas castellanas (20,89 metros)
-
Coladas: Menos de 25 varas castellanas
En la Tierra de Pinares las vías pecuarias se
concentran principalmente en dos áreas, situadas
respectivamente al norte y oeste de su territorio,
siendo mucho más escasas en la zona sur. Así, al
norte del Cega, encontramos numerosas cañadas y
cordeles en la comarca de La Churrería,
discurriendo por las parameras calcáreas que existen
entre las provincias de Segovia y Valladolid.
Precisamente este nombre, La Churrería, deriva de la
tradicional y masiva presencia en su solar de
rebaños de ovejas de raza churra. La otra
zona es El Carracillo, una comarca ubicada al
oeste de la Tierra de Pinares, entre los ríos Cega y
Pirón, donde se abren paso los terrenos agrícolas y
los pastizales entre la gran mancha de pinar.
A
grandes rasgos, las vías pecuarias más importantes son las siguientes:
-
Cañada Real Leonesa Oriental, una de las
grandes vías pecuarias peninsulares, la cual
entra en nuestra comarca proveniente de Iscar (Valladolid),
atravesando el término de
Fuente el Olmo de Iscar, para adentrarse
posteriormente en la tierra de Coca. El tramo
que discurre por la antigua Comunidad de Villa y
Tierra de Iscar es conocido también como Cañada
Real de Merinas del Palenque.
-
Cañada de la Reina, que recorre en
sentido SO-NE los términos de Chañe y Cuéllar,
justo hasta la localidad de Dehesa Mayor. A ella
pertenece otro ramal que procede de Gomezserracín
y Sanchonuño, el cual se une a la altura del río Cega.
También por Chañe discurren la Cañada Real de
Angostilla, el Cordel del Camino Real de
Valladolid, el Cordel de las Carretas, el
Cordel de San Antonio de los Arrieros y el
Cordel de Nuño - Gómez.
-
Cañada Real Merinera o de Martín Abad,
que proveniente de la provincia de Valladolid atraviesa en sentido O-E el norte de la
comarca (La Churrería), pasando
por los términos municipales de Olombrada, Membibre de la Hoz, Fuentesaúco de Fuentidueña,
Calabazas, Fuentidueña y Fuentesoto.
-
Otras cañadas y cordeles, de menor recorrido,
descienden en sentido N-S desde los páramos
hasta la vega del Cega, partiendo en ocasiones
de la Cañada de Martín Abad, es el caso de las
cañadas de Estepar y Moraleja (Cuéllar), las
Arribillas (Perosillo) o Prado de las Tenadas y
Charco Perico (Fuente el Olmo de Fuentidueña).
-
Finalmente, en el sur de la Tierra de Pinares debemos
señalar las cañadas de San Juan y Carranava
(Fuentepelayo) y el cordel que discurre entre
Turégano y Cabezuela.
SENDAS POR
TIERRA DE PINARES
Como hemos podido comprobar, existe una gran variedad
paisajística y orográfica en la Tierra de Pinares segoviana, fruto
de su amplia extensión, que no hace sino enriquecer y dar más valor
al patrimonio natural de esta comarca. Y para conocer mejor esta
diversidad geográfica el Grupo de Acción Local Honorse-Tierra de
Pinares ha diseñado una serie de 15 rutas que, bajo el nombre de
Sendas por la Tierra de Pinares, muestran algunos de los
rincones más interesantes y bellos de la comarca:
- El Cerro de San
Blas (Fuentidueña)
- De Puente a Puente (Samboal)
- El Manzano-Sotocivieco (de Cuéllar a Zarzuela del Pinar)
- El Molino del Ladrón. (Zarzuela del Pinar, Lastras de Cuellar)
- Embalse de las Vencías. Las Hoces septentrionales del Duratón.
- Ermita de San Cebrián (Zarzuela del Pinar, Fuentepelayo)
- La Casa del Ingeniero (Turégano)
- Las Madres del Río Botijas (Cuevas de Provanco)
- Lagunas de Cantalejo
- Lagunas de Lastras
- Senda de El Monte (Laguna de Contreras)
- Senda del Henar (Santuario del Henar en Cuellar)
- Senda de los Pescadores (La frondosa ribera del río Cega en
Cuellar)
- Temeroso del Otero (Carbonero el Mayor)
- Valle de la Hoz (De Membibre de la Hoz a Aldeasoña